Categoría: Colaboraciones

Ruta Literaria

La Cotidianidad del “Love” por Mónica Pulido Villamarín

Como todos los viernes, me disponía a ir a tomarme una cerveza, ¿con qué fin? no lo sé… aún no lo sé… Mis pies una vez más me traicionaban, al igual que mi corazón; me encaminaban hacia el amor, o tal vez hacia el desamor, uno nunca sabe cuando llega o se va ese desventurado,…
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Marcel Proust

Carta a una lectora de Marcel Proust por Alberto Bejarano

Imagen tomada de www.the-tls.co.uk. Marcel Proust, c. 1891 © APIC/Getty Images Marcel Proust nació bajo las humaredas aún frescas de la Comuna de París (1871). A diferencia de los incendios actuales en París que achucharran los falsos ídolos y las decoraciones navideñas, en aquellos tiempos el pintor Gustav Courbet se puso a la cabeza de…
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Maldita Querencia

Maldita querencia por Javier Morales

Ver a mi padre descansar de esa manera en el patio de su casa, recostado, con los ojos cerrados al sol en aquella mecedora de mimbre, me hizo pensar que se acababa de morir, que estaba muerto y que nada podía hacer para salvarlo. Lo miré un rato más mientras sostenía un par de limonadas,…
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Salida en hombros por la puerta de atrás

Salida en hombros por la puerta de atrás por Isabel Salas

“En dos campamentos construidos con madera se encontraban almacenadas bajo tierra 8 granadas para mortero, 8.200 cartuchos de munición, 5 portafusiles, 3 unif”

Mi cuerpo seguirá siendo tu lienzo

Mi cuerpo seguirá siendo tu lienzo por Isabel Salas

Siento que con cada beso la boca se me deshace. Abro los ojos y te encuentro. Alcanzo a ver tus ojos cerrados, los movimientos de tu boca. Tu lengua que sale y lame mis labios. Abres tus ojos, miras a los míos. Ambos sonreímos y volvemos a besarnos. A acariciar nuestras espaldas, a sentir nuestros sexos juntos, nuestras piernas enlazadas.

Dos chocolates y un tamal

Dos chocolates y un tamal, por Isabel Salas

Helena está absorta en su reflejo. Mira sus cabellos rojizos, la línea negra que bordea sus ojos. El rojo intenso de sus labios y el azul turquesa del vestido tipo sastre que decidió ponerse hoy. Lleva 15 minutos allí, sentada en una silla de madera y apoyando sus brazos sobre la mesa, también de madera.

Arena del Pacífico

Arena del Pacífico por Isabel Salas

Soy José, tengo 29 años, soy negro y vengo de López de Micay. Hasta hace 20 días solo sabía pescar, y también pelar los peces, venderlos y cuando había fiesta, prepararlos. También sabía tocar marimba y cantar.

Ventanas

Ventanas por Isabel Salas

Llegó hace 4 días. Parece que sus lágrimas son infinitas. Llora y se traga los mocos. Tiene el hábito sucio, maltrecho. Los cabellos finos y negros, desordenados. Se sentó en un rincón, con las piernas dobladas y una expresión de tristeza que no había notado antes en ninguna de las que han pasado por aquí.

Dejar el barrio

Dejar el barrio

Desde hace unas noches, al acostarme, viene la imagen recurrente de García Márquez viajando con su mamá para vender la casa: “no tuvo que decirme cuál”, escribe Gabo en sus memorias, “porque para nosotros sólo existía una en el mundo, la vieja casa de los abuelos de Aracataca”.

Autogol

Autogol

Sé que no has dejado de pensar en ese día, en ese instante en que viste cómo se elevaba el balón y se dirigía directo a tu cabeza. Todo sigue tan claro, tan diáfano, que aún, a veces te interrumpe el sueño y te despiertas con esa sensación indefinible, entre estar triste o feliz. Ha pasado tanto tiempo y ese recuerdo es tan caprichoso, como el de las mujeres que pudiste llevarte a la cama y despreciaste o te despreciaron, o como el de los viajes que no hiciste por miedo o por pereza.