Diario fragmental de una caída, por Aura Enriquez

Creemos en la lectura como viaje, como punto de partida, pero no como destino. Viajemos juntos por las páginas de la literatura colombiana ¡Vamos a andar!

Diario fragmental de una caída, por Aura Enriquez

Diario fragmental de una caída

Una flor cae y ya no teme marchitar

Contempla un final que no suena aterrador

Alma ingenua- sus tristezas transforma en suspiros

Mente- viva vuelve sus apuros, pasos

Se baña en soledad, devastadora soledad

Cuida que sus cicatrices no caigan en otra herida

Embriagándose de dolor… el alcohol se esfumó entre sudor

Y lagrimas derramas, saladas como tempestuoso mar

Que, abatiendo el oleaje, pica el corazón del que naufraga.

Saber a brisa y prisa, ser premura de momentos

Su andar encontrándola tan extraviada

y la libertad jugando con migajas de pan en camino

… Después de un rato, el silencio es enemistad

Vulnerada,

cenicienta,

amargura,

pesadez,

salvadores,

esperpentos,

amores,

melodías,

temblores,

chillidos,

gritos,

alaridos,

Despídete noche muerta: sabana blanda que no volará-volverá.